“En sus canciones, una generación puede sentir en la piel intensamente su época: en su poesía, ochentosa y atemporal al mismo tiempo”: es mediados de enero y, cosas del verano, la misma noche tocan en Río de Janeiro, Chico Buarque, Gilberto Gil, Ney Matogrosso y Barão Vermelho. Diego, un fan de Cazuza, me comenta eso en la fila para entrar al recital de Matogrosso, quien hace poco hizo en vivo algunas canciones de Cazuza, entre ellas “El tiempo no para”, uno de los pocos links de entrada en Argentina al máximo rocker brasilero. Sin embargo, la historia en común con Cazuza va más allá del hit convertido en cortina de tira televisiva: al igual que Miguel Abuelo y Federico Moura, fue un referente de la música pop de posdictadura, pero también un exponente de esa generación a la que la muerte, por causa del SIDA, sorprende en plena juventud.
Tres de sus discos describen como pocos esa tensión entre la esperanza después del largo maltrago y la sensación de que lo bueno se puede acabar rápido: Ideología (1988) y Burguesía (1989) –un cocktail perfecto entre cuestiones afectivas y sociales- y O Tempo não para (1989). En este último las cosas se ponen más densas: es una descripción de época infaliblemente radical, a la vez que un comienzo de despedida. Registrado en vivo, las letras encuentran respuestas en el publico, como el abucheo en “O tempo…” a lo que empezaba a ser la democracia brasilera (“transforman un país entero en un putero/ porque así se gana más dinero”). Pero es en “Faz parte do meu show” (“digo ‘hola’ a un enemigo/ encuentro un abrigo en el pecho de quien me traiciono), la canción que cierra el disco el año antes de su muerte, cuando mejor se vislumbra ese lugar de orfandad generacional que se aproxima con el comienzo de la década siguiente, sensación de cambio de época, de saudades por el fin del verano.
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* este textito fue publicado en el segundo número de THC, en verano del 2007. Mi amigo Ezequiel García escribió otra columna que se titulaba "El comienzo del verano", en donde retomaba la salida de los discos de Virus y los Abuelos, a comienzos de los 80s.
1 comentario:
el post, post semio?
ehh?
!
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